He contemplado,
como si contemplara el paisaje
a través de una ventana,
a mi triste alma,
que se secaba cada día más
solitaria
inmóvil
y en completo silencio
en medio de un árido desierto
bajo un cielo
gris – rojo – negro
que ardía, Y quemaba
y lloraba negras gotas de lluvia.
En medio
de todo ese silencio en medio
de ese fúnebre paisaje
permanecía quieta mi alma
con la boca abierta
sin poder gritar
sin nadie a quien reclamar
sin nadie a quien preguntar
Triste solitaria vacía
Triste solitaria vacía
Abrí entonces
las grandes puertas del templo
y permití que se fueran volando
todos esos blancos y hermosos
ángeles de mi infancia
que lloraban
porque los echaba
y sabían que no volverían jamás.
Las puertas quedaron abiertas
mas el templo permanecía vacío.
Ahora estoy cansado
cansado de verme al espejo
de mirar a través de esa ventana
como se secaba mi alma
mi pobre y triste alma.
Me cansé de esperar
algo que nunca vendrá.
Hoy, al templo que estaba vacío
llegaron extraños visitantes
que terminaron por quedarse.
AHORA EL TEMPLO ESTÁ.
HABITADO POR OSCUROS DEMONIOS.
Bienvenidos sean.
jueves, 3 de febrero de 2011
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