lunes, 18 de enero de 2016

TALLER

En mis sueños me llega un mensaje tuyo; y soy enteramente feliz. En mis sueños tengo deseos de llamarte para despedirme porque estoy a punto de ir a una guerra a la que todos iremos. Dentro de ellos las veo a las dos caminar, yéndose a una fiesta, y yo de lejos, me quedo dormido y las vuelvo a soñar. Me pregunto qué significado tendrán todos estos sueños. Incluso en mis sueños espero. Incluso despierto te sueño. Voy al taller, hay que quitarse los zapatos y cambiarnos el polo que sudaremos esa noche. Calentamos. Después de ello inician los juegos; tú ríes con voz chillona y miro de cerca tu rostro con barba, el cabello rapado, tu gran tamaño y nos reímos también de lo que se nos ocurre en clase. Así de simple, Marilyn - Jhon. En un momento nos detenemos, busco una pareja para estar frente a ella y todos buscamos en la mirada del compañero el reflejo de nuestra alma - la idea es reconocerse a sí mismo a través de los otros -; y yo presiento que detrás de tu mirada, Marilyn - Elizabeth, estoy yo, esperándome, esperándote, pensándote - soñándote - queriéndote. Repito el ejercicio con la misma persona tres veces más y me parece raro el no sentir gusto por esa cara hermosa, pero es que tú estás ahí detrás de cada ojo, y yo no veo a nadie sino a ti detrás de cada pupila. Luego siguen Marilyn - Isabel y Marilyn - Leslie. Con Marilyn - Javier la cosa es distinta, hay que jalar con fuerza y ceder después, no permitir que caiga la tensión, la energía que hemos puesto en nuestros brazos, pero hay que ser un poco suaves, al menos es lo que yo pienso; Marilyn - Javier tiene ya más de cuarenta años y el esfuerzo físico lo agota rápidamente. Mejor le permito a
el ser quien lleve el ejercicio. Te estoy extrañando y no me contenta el intercambio de mensajes a través del computador; pero no te preocupes, no te reclamo nada, ni pretendo ser quien atente contra tu libertad. Simplemente espero, a que tú llames o a que esto pase; lo segundo es lo más difícil. Los momentos en los que la añoranza ha llegado han sido fuertes y casi me he dado por vencido. Estuvieron a punto de reclamar la victoria; pero nada puede contra mi voluntad. Y te sigo a todas partes aunque no seas tú la sombra a la que yo sigo; te llevo a todas partes aunque no seas tú el recuerdo que yo guardo en mi morral. Tú vas en bus, y tú sonríes, necesito ver tus ojos nuevamente, necesito ver tu sonrisa, porque mientras escribo esto siento como se inflama mi pecho y debo detenerme un rato, casi al borde del abismo, respiro y recupero la calma. Necesito hacerle recordar a mi tacto que tu nariz es la nariz más hermosa de todo el mundo. He perdido un ejercicio por el placer de perderme en estos pensamientos, siento la desconexión, el tener la mente en otro lado, a tu lado, en otro lugar que no es el taller. Pido disculpas por ello aunque eso no me importe; qué es, quiénes son Marilyn - Ernesto, Marilyn - Silvia, Marilyn - Enzo, si dentro de mi puedo recordar a Marilyn, sentir que voy con ella y ella conmigo. Por favor, llámame; te extraño.